Esta fórmula significa que es en el nombre de Al‑lah que yo comienzo la lectura del Corán, implorando Su ayuda y buscando la bendición asociada a la mención de su nombre. La basmalah encierra tres de los Bellos Nombres de Al‑lah, a saber:
-’Allahu: La Divinidad por excelencia, Aquel que es adorado por pleno derecho. Este nombre pertenece exclusivamente a Al‑lah y no designa a nadie más que a Él.
- ‘Ar-Rahmanu: Aquel de extensa misericordia. Él es, entonces, el Compasivo con toda la creación.
- ‘Ar-Rahimu: Aquel de constante misericordia. Él es, entonces, Aquel que envuelve con Su misericordia a las criaturas de Su elección, más precisamente, a sus servidores creyentes.