Spanish Abridged Explanation of the Quran
2:20 - 2:20

El deslumbramiento provocado por la luz intensa de los relámpagos casi los ciega. Cada vez que aparece un relámpago ellos avanzan, mientras que, en la ausencia de relámpagos, se quedan inmóviles en la oscuridad, incapaces de moverse. Si Al‑lah hubiera querido, en Su absoluto poder, dejarlos definitivamente ciegos y sordos por su actitud, lo habría hecho. La lluvia simboliza el Corán, el trueno simboliza las advertencias que contiene y la luz de los relámpagos representa la verdad que en ocasiones se les manifiesta. El hecho de taparse las orejas con los dedos por el ruido aterrador del trueno, simboliza su rechazo a aceptar la verdad. El paralelo entre los hipócritas y las personas de las dos parábolas es que no saben sacar provecho de aquello que tienen a su disposición. Así, las personas que encendieron un fuego no obtuvieron más que cenizas y oscuridad, y aquellas que se encontraban bajo una tormenta no consiguieron sino inquietud debido a los truenos y a los relámpagos. Así es con los hipócritas: no ven en el Islam más que severidad y crueldad. Luego de enumerar las características de los diferentes tipos de personas (creyentes, no creyentes, e hipócritas), Al‑lah se dirige a todos, a fin de que Le profesen adoración (‘ibadah) exclusiva diciendo: