La advertencia es para los que no creen, pero luego dice: Profeta, anuncia a los creyentes que realicen buenas obras una noticia que los va a alegrar: la entrada a jardines donde hay ríos que corren bajo los palacios y bajo los árboles. Cada vez que ellos se alimenten de un fruto agradable, se asombrarán por su semejanza con los frutos que probaron antes en el mundo terrenal y dirán: Este fruto se asemeja a los que comíamos antes. En efecto, estos frutos serán semejantes en su forma y su nombre a los frutos que comían en el mundo terrenal para que instintivamente los acepten, pero su sabor será diferente. Los creyentes tendrán en el Paraíso esposas puras. Ellos vivirán en deleite eterno e ininterrumpido, a diferencia del deleite del mundo terrenal que es efímero.