Recuerden cuando ustedes sellaron el firme compromiso de seguir a Moisés u y aceptar lo que él les traía de parte de Al‑lah. Elevamos la montaña por encima de ustedes para atemorizarlos y dijimos: “Sométanse seriamente, acepten y obedezcan aquello que les hemos revelado en la Torá, de lo contrario, haremos que la montaña los aplaste.” Entonces ustedes dijeron: “Hemos escuchado, pero no obedeceremos.” Con motivo de su incredulidad, hicimos que la influencia de la adoración del becerro se acrecentara en sus corazones. Di, Profeta: “La incredulidad que les dicta esta fe es nefasta. Su fe no puede ser verdadera, ya que la verdadera fe no puede ordenar la incredulidad.”