Ustedes que creen en Al‑lah y siguen a Su mensajero, en relación a aquellos que matan deliberada e injustamente a otros, ha sido establecido que se los castigue de manera proporcional a su crimen. La víctima puede perdonar a su asesino antes de morir, o puede perdonarlo su familiar, o recibir una compensación (ad-diiah), que es una cantidad de dinero que el asesino debe entregar a fin de obtener el perdón del castigo que merece. El que perdone este crimen debe reclamar al asesino este monto de buena manera, no con ofensas. Por su parte, el que ha cometido el crimen debe entregar la compensación sin retraso ni aplazamientos. El perdón y la compensación económica son un aligeramiento y una misericordia que Al‑lah ha previsto para este pueblo. Por último, quien incrimine al asesino luego de que este fuera perdonado y haya pagado su compensación, sufrirá, de parte de Al‑lah, un castigo doloroso.