Su profeta les dijo: “Al‑lah ha designado a Saúl como su rey para que combatan bajo su estandarte.” Los nobles manifestaron su desaprobación frente a esta elección: “¿Cómo puede él ser nuestro rey cuando nosotros merecemos reinar más que él, ya que no es de linaje real y no posee las inmensas riquezas necesarias para reinar?” El profeta les respondió: “Al‑lah lo ha designado a él y lo ha dotado de una sabiduría y una fuerza mayores que las de ustedes. Al‑lah concede Su poder a quien Él desea según Su sabiduría y Su misericordia”. Al‑lah posee una gracia extensa y la da a quien Él desea. Él sabe también quiénes de Sus siervos la merecen.