Profeta, ¿has oído una insolencia mayor que la de aquel tirano que discutió con Abraham u acerca del Señorío de Al‑lah y Su Unicidad? Se comportaba así porque Al‑lah lo había convertido en rey y él se volvió un opresor. Abraham le explicó los atributos de su Señor diciendo: “Mi Señor es Aquel que da vida a las criaturas y las hace morir.” El tirano replicó con terquedad: “Yo también doy la vida y doy la muerte, porque quito la vida a quien quiero y otorgo la gracia de vivir a quien deseo”. Abraham u esgrimió entonces un argumento más conveniente y dijo: “Mi Señor, Aquel que yo adoro, hace salir el Sol por el oriente. Hazlo tú salir por el occidente.” El tirano quedó entonces desconcertado y dejó de discutir, vencido por la fuerza del argumento. Al‑lah no facilita a los injustos tomar Su vía a causa de sus injusticias y su tiranía.