Encontrarán una lección en el enfrentamiento de los dos ejércitos en la batalla de Báder. Uno de ellos conformado por creyentes, entre ellos el Mensajero de Al-lah y sus Compañeros. Ellos combatían por la causa de Al-lah con el fin de que Su palabra se eleve a lo más alto y que la palabra de los incrédulos caiga a lo más bajo, mientras que el otro ejército era de incrédulos y estaba conformado por no creyentes de La Meca que salieron a combatir por orgullo, ostentación y tribalismo. Los creyentes advirtieron que el otro grupo los doblaba en número, pero Al-lah socorrió a Sus aliados. Al-lah ayuda a quien Él quiere. Es una lección y un ejemplo dirigido a aquellos dotados de lucidez para que sepan que la victoria corresponde a los seguidores de la fe, aun cuando sean pocos en número, y que la derrota corresponde a los seguidores del error, incluso si son numerosos.