Spanish Abridged Explanation of the Quran
3:154 - 3:154

Luego del dolor y la angustia, Al-lah hizo descender sobre ustedes la calma y la confianza, lo que les permitió a algunos de ustedes (aquellos que están seguros del cumplimiento de la promesa de Al-lah y encuentran en ello una sensación de seguridad) abandonarse al sueño. Otro grupo, por el contrario, se quedó despierto y preocupado. Se trata de los hipócritas, que tienen por única preocupación su propia seguridad. Ellos viven inquietos y con miedo, ya que temen el mal que puede golpearlos de parte de Al-lah, creyendo que Al-lah no auxiliará a Su Mensajero ni ayudará a Sus siervos. Se asemejan así a la gente de la yahiliiah que no aprecia a Al-lah como Él merece. Estos hipócritas decían en su ignorancia: Nuestra opinión no cuenta cuando se trata de partir al combate, pero si contara, no habríamos partido. Profeta, respóndeles: la decisión pertenece a Al-lah. Él decreta lo que Él desea y juzga como Él desea. Ahora bien, es Él quien ha decretado que debían partir al combate. Estos hipócritas ocultan sus dudas y sospechas maliciosas, ya que te dicen: si nuestra opinión respecto a la idea de partir al combate hubiera sido tenida en cuenta, no habría muerto nadie. Profeta, respóndeles: Si hubieran permanecido en sus hogares, lejos del campo de batalla, aquellos que Al-lah había decretado que debían morir, habrían estado de todos modos en el lugar donde debían encontrar su muerte. Al-lah tomó esa decisión a fin de poner a prueba las intenciones de sus corazones y poner en evidencia la fe y la hipocresía que contienen. Al-lah sabe lo que encierran los pechos de Sus siervos y nada se Le escapa.