Ustedes que creen en Al-lah y siguen a Su Mensajero, no hagan la oración en estado de ebriedad, esperen hasta estar lúcidos nuevamente y sepan lo que dicen. Esta afirmación fue válida durante algún tiempo, hasta que se prohibieron completamente todos los embriagantes.
No hagan la oración en estado de impureza mayor y no entren a la mezquita en ese estado, a menos que solo estén pasando por allí, antes de realizar el baño ritual. Si sufren una enfermedad por la cual no pueden mojarse, o están de viaje, o acaban de hacer sus necesidades o de tener relaciones íntimas y no encuentran agua, recurran a la tierra pura para realizar la purificación ritual (taiammum) en el rostro y las manos.
Al-lah no es severo con sus faltas y los perdona.