Ustedes que creen en Al-lah y siguen a Su Mensajero, cuando partan al combate por la causa de Al-lah, estén seguros de la identidad de sus adversarios y no pongan en duda la palabra de aquellos que se presenten ante ustedes como musulmanes, diciéndoles: “Ustedes no son creyentes.” Es el temor por sus vidas y sus bienes que los hace actuar así. No nieguen su identidad de musulmanes con el solo fin de obtener viles goces mundanos. Es junto a Al-lah que encontraremos la recompensa más preciada y más abundante. Por otra parte, ustedes se encontraban antes en la misma situación que este hombre que oculta su fe a los suyos, y Al-lah les concedió como favor el Islam que hizo de sus vidas algo sagrado. Asegúrense entonces de que aquel a quien combaten sea verdaderamente un enemigo, ya que ninguno de sus actos, ni siquiera el más simple, escapa a Al-lah, y Él los retribuirá en consecuencia.