Ustedes que creen en Al-lah y siguen a Su Mensajero, sean siempre equitativos y sean testigos honestos con todas las personas, incluso si eso implica reconocer equivocaciones propias o poner en tela de juicio a familiares suyos. Que la pobreza o riqueza del interesado no influyan en su testimonio, ya que Al-lah conoce mejor que ustedes cuál es el interés del rico y del pobre. Por lo tanto, no sigan sus pasiones cuando se trate de dar testimonio, para no desviarse de la verdad. Si cometen una falta en su calidad de testigos, ya sea porque no testifican apropiadamente o porque se niegan a testificar, Al-lah está al tanto de todo lo que hacen.