Al-lah declaró ilícito el consumo de animales que hayan muerto sin ser sacrificados, la sangre derramada al momento del degüelle, la carne de cerdo, la carne de un animal sacrificado en nombre de otro que no sea Al-lah, el animal muerto por asfixia, por golpes, por caída de una altura elevada, por una herida provocada en una cornada, el animal parcialmente devorado por un predador como un león, un tigre o un lobo, excepto que lo sacrifiquen antes de que mueran. Al-lah también ha declarado ilícito aquello que sea sacrificado como ofrenda a los ídolos y les declara ilícito que busquen conocer su futuro a través de objetos como piedras o puntas de flechas que lleven escrito “haz” o “no hagas”. La persona arroja estos objetos y luego actúa según lo que está escrito en la flecha o en la piedra. Todo lo que se menciona aquí es una enumeración de prohibiciones y transgredirlas representa una desobediencia a Al-lah. Hoy, aquellos que no creen desean verlos abandonar el Islam. No tengan temor de ellos, témanme a Mí únicamente. Hoy he completado su religión que es el Islam, he completado Mi gracia material y espiritual sobre ustedes y he elegido para ustedes el Islam como religión. No aceptaré ninguna otra religión. Aquel que, obligado por el hambre, consuma la carne de un animal muerto, sin intención de cometer un pecado, no comete falta. Al-lah es Perdonador y Misericordioso.