Creyentes, cuando alguno de ustedes muestre signos de que su fin está próximo, que haga su testamento tomando por testigos a dos musulmanes honestos o, en caso de necesidad, dos hombres honestos, aun cuando no sean musulmanes. Esto aplica al caso en que la muerte los sorprenda estando de viaje. Si tienen dudas respecto al testimonio de los testigos, reténganlos después de la oración y oblíguenlos a jurar que no reciben beneficio alguno a cambio de su testimonio, que no favorecerán a sus parientes, que no callarán aquello que se comprometieron a testificar ante Al-lah y que, si lo hacen, serán pecadores que desobedecen a Al-lah.