¡Hijos de Adán!, no dejen que Satanás los engañe haciendo que la desobediencia parezca hermosa ante sus ojos, al hacer que dejen de cubrir su desnudez con vestimentas, o al quitarse la vestimenta de la piedad. No se dejen engañar como cuando él engañó a sus padres, haciendo que comer del árbol les pareciera bien, y el resultado fue que eso los expulsó del Paraíso y su desnudez se les hizo evidente. Satanás y su hueste los vigilan y los ven, pero ustedes no pueden verlos, así que siempre estén en guardia contra él y su hueste. Al-lah hizo a los demonios aliados y ayudantes de aquellos que no tienen fe en Al-lah. En cuanto a los que tienen fe y hacen el bien, los demonios no tienen forma de perjudicarlos.