Lo cierto es que los incrédulos esperan que suceda lo que se les ha advertido: un castigo doloroso en el Mas Allá como resultado de sus acciones. A los creyentes también se les predijo acerca de la recompensa de ese día. Quienes ignoraron el Corán en la vida terrenal, no actuando de acuerdo con lo que hay en él, dirán entonces: “Ciertamente los mensajeros de nuestro Señor vinieron con la verdad. ¡Si tan solo hubiera un mediador que ahora pudiera abogar por nosotros para ser eximidos del castigo! ¡O si solo pudiéramos volver a la vida terrenal para hacer buenas acciones que nos salvaran en lugar de las malas que cometimos! Los incrédulos han fracasado, ganando su propia ruina debido a su incredulidad. Aquellos a quienes solían adorar aparte de Al-lah los han abandonado, y en nada pueden ayudarlos.