A los que tienen fe en Al-lah y Su Mensajero, y siguen la ley revelada que Él estableció, se les informa que los idólatras son impuros debido a su incredulidad, desobediencia y rasgos de carácter reprochables. Por lo tanto, no deben ingresar al recinto sagrado de La Meca, que contiene la Mezquita Sagrada, como peregrinos para el Hayy o la ‘Umrah después de ese año, que fue el noveno año de la Hégira. Si los creyentes temen la pobreza, debido a que los idólatras ya no traerán diferentes tipos de alimentos y mercaderías, Al‑lah les proveerá de Su generosidad, si Él quiere. Al-lah conoce la situación, y es Sabio en Sus planes.