Al-lah ha perdonado al profeta Mujámmad r por permitirles a los hipócritas que se rezagaran de la batalla de Tabuk. Él también ha perdonado a los emigrantes (muhayirín) y a los ayudantes (ansar) que no se rezagaron, sino que lo siguieron en la batalla de Tabuk a pesar del intenso calor, la falta de medios y la poderosa fuerza del enemigo. Esto fue después de que un grupo de ellos intentara abandonar la expedición, a punto de desviarse de la verdad y del camino de la guía correcta, debido a la gran dificultad que enfrentaron. Entonces Al-lah les concedió paciencia y les permitió abandonar la batalla. Él los perdonó, porque Él es bondadoso y misericordioso. Fue por Su misericordia que Él les permitió arrepentirse ante Él y que aceptó su arrepentimiento.