Si se les recitan las aleyas claras del Corán que prueban la Unicidad de Al-lah, aquellos que niegan la resurrección y que no esperan una recompensa ni temen consecuencia alguna, le piden a Mujámmad r que traiga un Corán diferente a este Corán que se opone al culto de ídolos, o que lo modifique, sustituyendo todo o parte de él por lo que coincida con sus deseos. Al-lah le ordenó a Mujámmad r que les dijera que no le corresponde a él modificarlo, y que él no podía traerles algo diferente. Al-lah es Quien modifica lo que Él quiere, y el Mensajero solo sigue lo que Al-lah le revela, ya que teme que si él fuera en contra de Al-lah, al acceder a lo que ellos piden, él sería castigado por ello en el Día del Juicio.