Sentó a sus padres en el trono donde él se sentaba, y sus padres y sus once hermanos lo honraron y se prosternaron ante él, lo que estaba permitido en sus leyes sagradas. José u le dijo a su padre que este homenaje en el que se postraban ante él era la explicación del sueño que había tenido cuando niño, el cual le había contado a su padre. Su Señor lo había hecho realidad. José dijo que su Señor había sido amable con él al sacarlo de la cárcel y al traer a su familia del desierto, después de que el demonio había arruinado la relación entre él y sus hermanos; y que Su Señor fue sutil en la planificación de lo que Él deseaba que aconteciera, pues Él conoce las situaciones de Sus siervos y es Sabio en Su planificación.