¿Es, acaso, Aquel que vigila las acciones de cada alma y Quien las recompensa por sus obras, El que más merece ser adorado, o lo son estos ídolos que no tienen ningún derecho a ser adorados? Sin embargo, los incrédulos han hecho de forma injusta y falsa socios de Al-lah. Diles, Mensajero: “Mencionen a socios de Al-lah que adoran, si son veraces en su afirmación. ¿O es que Le informan a Al-lah de Sus compañeros en la Tierra que Él no conoce? ¿O hablan de algo que no tiene sentido?” Más bien, el demonio ha hecho que las malas decisiones de los incrédulos les parezcan buenas. Así rechazaron a Al-lah y Él los apartó del camino de la justicia y la buena guía.