Habíamos enviado a Moisés y lo respaldamos con milagros que indicaban su veracidad y que ciertamente fue enviado por su Señor. Le instruimos para que alejara a su pueblo de la incredulidad, la ignorancia y la esclavitud acercándolos hacia la fe, el conocimiento y la libertad de la esclavitud a la cual lo tenía sometido el Faraón y su pueblo. Le pedimos que les recordara los días de Al-lah en los que los bendijo con Sus favores y los días de Su retribución en los que reprendió a los negadores. En esos días hay signos claros de la Unidad de Al-lah, Su magnitud de poder, Su favor a los creyentes y Su castigo a los negadores. Esto es algo que beneficiará a aquellos que son constantes en seguir a Al-lah y que con frecuencia muestran gratitud por Sus favores y bendiciones.