Ustedes que tienen fe en Al-lah y actúan conforme a las leyes establecidas para ustedes: Sus hijos que no han alcanzado la madurez y sus esclavos, tanto hombres como mujeres, deben pedir permiso en tres ocasiones: antes de la oración de la mañana, cuando se cambien sus ropas de dormir por ropas de uso diario; por la tarde, cuando se cambien de ropa para tomar la siesta; y después de la oración de la noche, porque es el momento en que se quitan la ropa de día y se ponen la ropa de dormir. Estos son tres momentos de privacidad para ustedes, ellos no deben entrar en sus habitaciones sin antes haberles pedido permiso. Fuera de esos momentos, no incurren en falta si entran en sus habitaciones ni ustedes si ingresan en las suyas, ya que deben frecuentarse unos con otros, por lo que sería un inconveniente evitar que entren sin pedir permiso. Así como Al-lah ha dejado en claro las reglas que regulan la obligación de pedir permiso, también aclara las aleyas que muestran las reglas que ha establecido para ustedes. Al-lah tiene pleno conocimiento de las necesidades de Sus siervos, Él es Sabio en las leyes que establece.