De la misma manera en que Al-lah no ha colocado dos corazones en el interior del ser humano, como creen algunos de ellos, Él tampoco hizo que las esposas sean como las madres con respecto a la prohibición de casarse con ellas, e igualmente, no ha hecho a los hijos adoptivos como a los suyos, ya que el dihar, que es cuando un hombre dice que su esposa sea ilícita para sí mismo, y reclamar a los hijos de otros como propios, son prácticas de la ignorancia que el Islam ha prohibido. Decir que sus esposas sean ilícitas a través del dihar y tomar a los hijos adoptados como propios, son afirmaciones que repiten con sus bocas, pero que no tienen sentido. La esposa no es madre ni el hijo adoptivo es hijo biológico. Al-lah expresa la verdad para que Sus siervos la practiquen, y los guía hacia el camino de la verdad.