Allí gritarán tan fuerte como puedan, pidiendo ayuda: “¡Señor nuestro! Sácanos del fuego y haremos obras justas, diferentes a las que hicimos antes, para que podamos obtener Tu complacencia y ser salvos de Tu castigo”. Al-lah les responderá: “¿No les concedí una vida lo suficientemente larga como para que quien quisiera prestar atención y hacer obras justas lo hiciera? ¿Y no vino a ustedes el Mensajero para advertirles del castigo de Al-lah? Por lo tanto, no tienen argumentos ni excusas después de todo esto, así que sufran el castigo del fuego”. Los que son injustos por su incredulidad y pecados no tendrán quien los libre del castigo de Al-lah ni quien lo alivie para ellos.