Al-lah es Quien envía los vientos y los impulsa. Esos vientos reúnen las nubes, extendiéndolas por el cielo y fragmentándolas como Él quiere. Cuando la lluvia llega a Sus siervos, reciben con alegría la misericordia de su Señor, que hará que de la tierra crezca lo que ellos y sus ganados necesitan.