Y sometí el viento a Salomón, hijo de David. Soplaba la distancia de un mes en una mañana, y la misma distancia en una tarde. También hice manar fuentes de cobre para él de manera que hiciera con él lo que deseara, además de someter a los yinnes para que trabajaran para él por orden de su Señor. A los yinnes que se desviaran de Mis órdenes, los haría sufrir el castigo de un fuego abrasador.