He prescrito a los judíos en la Torá que aquel que deliberadamente termina con la vida de otro sin derecho alguno, debe morir, aquel que deliberadamente hiere en el ojo a otra persona debe sufrir la misma herida en el propio ojo, aquel que deliberadamente corta la nariz de otro debe pagar con la amputación de su propia nariz también, aquel que deliberadamente corte la oreja de alguien debe pagar con la amputación de una de sus orejas, aquel que deliberadamente arranque los dientes a otro, debe pagar sometiéndose a que sus dientes sean arrancados también. También les hemos decretado que, en caso de heridas, el responsable de causarlas es castigado recibiendo una herida semejante a la que causó, y quien perdone voluntariamente a su agresor, su perdón expiará sus pecados ya que habrá perdonado a quien fue injusto con él. Aquellos que no juzgan sobre la base de lo que ha revelado Al-lah respecto a la ley del talión y otras leyes, trasgreden los límites de Al-lah.