En el Día de la Resurrección, me dirigiré a los genios y a la humanidad, y les preguntaré si mensajeros de su propia especie les transmitieron lo que Al-lah había revelado para ellos, advirtiéndoles sobre este día. Ellos responderán: “Por supuesto que sí. Hoy confesamos en nuestra contra que Tus mensajeros nos dieron Tu mensaje y reconocemos la llegada de este día, pero rechazamos a Tus mensajeros y desmentimos la llegada de este día”.
La vida del mundo con su belleza temporal y lujos los engañó, y admitirán en su contra que no creyeron en Al-lah y en Sus mensajeros en el mundo. Sin embargo, esta confesión y aceptación no serán de provecho para ellos, ya que el tiempo en el que debían hacerlo ya habrá pasado.