Mensajero, recuerda cuando Moisés cumplió las órdenes de su Señor y dijo a su pueblo, los hijos de Israel, recordándoles los favores de Al-lah hacia ellos: “¡Pueblo mío! Recuerden el favor de Al-lah sobre ustedes cuando los salvó del pueblo del Faraón y los mantuvo a salvo. Ellos los hacían sufrir, mataban a sus hijos para que nadie que naciera entre ustedes se apoderara del reino del Faraón, y dejaban que sus mujeres vivieran para humillarlas y deshonrarlas. Esa fue una gran prueba de paciencia para ustedes. Al-lah los recompensó por tal paciencia al salvarlos de la aflicción a la que los tenía sometidos el pueblo del Faraón”.